La succión no es algo nuevo para el bebé...
Desde temprana edad gestacional el feto necesita succionar aun cuando no ingiera alimentos, pues succiona el pulgar, degusta y deglute el líquido amniótico.
El reflejo de succión extrae la leche del pecho, entra en la boca y se inicia el reflejo de deglución. Los dos reflejos trabajan juntos, lo que permite que el bebé trague la leche al mismo tiempo que succiona para extraer más.
La alimentación se debe proporcionar durante los primeros 30 minutos después del parto, a este período se le denomina período crítico, ya que en esta etapa integra más fácilmente los reflejos de alimentación. No se debe forzar al bebé a que se alimente, pero si es importante mantenerlo piel a piel con su madre.
Existen distintos tipos:
Una es la succión nutritiva, que se activa de forma espontánea cuando la boca del bebé entra en contacto con el pecho materno y está destinada a nutrir el organismo del niño. Pero las succiones también pueden activarse al contacto con otros elementos ajenos a la alimentación del bebé como la succión de la mano, que es uno de los comportamientos más comunes realizados por el feto y recién nacido, y recibe el nombre de succión no nutritiva, que a pesar de no enriquecer las necesidades nutricionales del pequeño involucra la coordinación de varios músculos para la generación de patrones motores orales, al igual que promueve una organización psicológica, estimula la movilidad gástrica y favorece la liberación de enzimas gástricas e intestinales.
Problemas de succión comunes
Algunos bebés no pueden mamar de la manera más eficaz para extraer la leche ni más cómoda e indolora para las madres, lo que nos lleva a evaluar sugerir la idea de que existe algún problema con la succión, ya sea de tipo física-anatómica o fisiológica- funcional.
Física-anatómica
Macroglosia, es decir una lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo. Para el bebé puede ser complicado manejar la succión con esta lengua excesiva y puede tener que hacer un agarre superficial y doloroso.
Retrognatia, mandíbula inferior retrasada.La retrognatia suele irse suavizando con el tiempo, y desaparecer en torno a los tres meses. Aunque en los casos más acusados puede persistir más.
Anquiloglosia, la lengua esta muy sujeta al suelo de la boca porque el frenillo sublingual es corto. Suele estar acompañado de daño en los pezones ya que el bebe debe compensar la escasa movilidad por una presión excesiva de los labios, una poca ganancia de peso, ya que su succión es escasa; elevado tiempo mamando, parece no saciarse nunca. En consecuencia de esta sobre estimulación del pezón puede ocasionar obstrucciones y mastitis y en el pequeño reflujo y regurgitaciones frecuentes.
Paladar hendido y/o labio leporino, son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar, pero no impiden la lactancia.
Fisiológica- funcional
Hipotonía, los bebés presentan bajo tono muscular,, es decir, realizan una escasa fuerza con la mandíbula y la succión no resulta efectiva.
Hipertonía, los bebés presentan un exceso de tono muscular y muestran una sobre-estimulación por lo que suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan. Pueden apretar demasiado el pezón, hacer daño o perder el agarre con frecuencia, al echar la cabeza hacia atrás.
¿Qué hago en caso de que mi hijo presente algún problema de succión?
No se alarme. pues en la mayoría de los casos,al transcurrir las primeras semanas o pocos meses la succión de los bebés mejora con el crecimiento y la práctica. Es importante buscar y aplicar medidas paliativas que ayuden a la madre y al bebé a establecer y mantener la lactancia.
En primer lugar, un experto debe evaluar los mecanismos de succión (reflejos arcaicos) que el bebé emplea, además de la posición y el tono muscular y valorar la técnica de amamantamiento.
Cuando se detecta algún problema en la succión se deben hacer ejercicios motores orales, tratar la patología de base, solicitar estudios complementarios y muy importante enseñarle a usted como realizarlos ejercicios.
Usted puede observar que haya una colocación adecuada al seno, debe escuchar que el bebé deglute e identificar que no haya fuga de leche, salida de leche por narinas, entre otros inconvenientes.
Asegurese de que se cumplan los siguientes puntos:
- La cara del bebé estéa la altura del pecho.
- La boca del bebé esté bien abierta, formando un ángulo de más de 160º.
- Los labios estén evertidos (como pez).
- La nariz, las mejillas y barbilla toquen o casi toquen el pecho.
- Escuchar que el bebé trague sin oirse chasquidos.
- No se hundan las mejillas.
- Haya un ritmo sostenido de succión/deglución y respiración con pausas ocasionales
Revisa el siguiente video, en donde se muestran algunos ejercicios que puedes practicar con tu bebé para ayudarlo a mejorar su succión.
Asociación Española de Pediatría, “Manual de Lactancia materna”, España: Panamericana, 2008.

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